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El sexo de #NuestrasMadres

El sexo de #NuestrasMadres

  • Está bien ser más que la jefa
¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

El dilema madre-mujer es antiquísmo, sin embargo aún no se aprende lo suficiente sobre las necesidades y particularidades de las féminas como para entenderlas y comprenderlas en toda su amplitud.

Por eso en Mace´s queremos celebrar el día de las madres, conversando sobre uno de los aspectos más importantes de su vida: la sexualidad.

¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

Generalmente las puérperas se enfocan en el cuidado de su hijx, un trabajo que les consume muchísimo tiempo y energía, más si son primerizas. Así, la sexualidad pasa a un segundo o incluso último plano junto a todas las tareas que se interpongan entre ella y el cuidado de su pequeñx. También, deben recuperarse de los daños obstétricos del parto antes de asumir un encuentro sexual

«Desde el punto de vista médico, no se recomienda el coito en los primeros 30 o 40 días para evitar posibles infecciones; si ha habido cesárea, se puede iniciar a los 20 días, siempre que la evolución de la mujer sea buena y no hayan surgido complicaciones«, como el doctor Modesto Rey, portavoz de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), explicó a El País.

Entonces, ¿qué necesitan para retomar la vida sexual durante la maternidad?

Comprensión: Las madres primerizas o no, deben readaptarse al proceso de cuidado de un bebé que la necesita para todo. Esto demanda su tiempo y enfoque y, aunque suelen siempre ofrecer una sonrisa, el agotamiento es tremendo.

¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

Sin presiones: Mientras su cuerpo vuelve al estado anterior al embarazo, enfrentan la lactancia, entre otros cambios hormonales y biológicos. Además, están aprendiendo de su hij@ y comenzando a conocer sus deseos, risillas, miradas. Nada debe obstruir este espacio entre madre e hijx, fundamental para una crianza y relación sana entre lxs dos. Por ende, necesitan tiempo para asimilarlo todo. Así que no la presiones, disfruta el proceso con ellas.

#SomosUnTeam: Cualquier ayuda es bien recibida, ayúdala a completar las tareas del día. Ponle la música que le gusta, dale un beso y un abrazo cuando puedas. Dile lo bien que lo está haciendo. También, prevé que los espacios de comer, bañarse y arreglarse sean lo más fáciles posibles. Mientras lo hacen puedes atender al o la bebé, haciéndole muequillas, cantándole o enseñándole su muñecx favoritx  para que se dediquen un poco de tiempo.

¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

Hasta aquí, todos podemos colaborar con #nuestrasmadres, si eres esposx, hijx mayor, madre, amigx, vecinx. Aunque no lo creamos estos pasos tienen un efecto sobre su bienestar y, por consiguiente, las posibilidades para tener intimidad, dedicarse tiempo, y reservar tiempo a su realización sexual son mayores. Sobre todo, si a quien le hechas una mano es madre soltera, quienes están en total capacidad para también experimentar su sexualidad.

En el caso específico de las parejas, vale tener en cuenta un paso más. Si se siente incómoda para experimentar de nuevo su sexualidad, recuerda, no la presiones. ¡Comuníquense! Debes comprender que, en cuanto a las hormonas, hay algunas evidencias que parecen indicar que los niveles bajos de estrógeno en las mujeres durante la lactancia se asocian a una disminución de lubricación vaginal y a la vasocongestión genital, hechos que pueden dificultar la excitación sexual y causar dispareunia o dolor coital (Meston y Frohlich, 2000), como cita la colega Ana Carmona Rubio en Deseo sexual y maternidad, de lasexología.com.

Entonces:

Explora e invítala al placer sexual sin implicar o sugerirle la penetración. Los besos, caricias, coqueteos, mensajes íntimos, estimulación sexual manual llegando o no a la masturbación mutua, pueden lograr que tu pareja se sienta mejor consigo misma, que, como dupla, se imbriquen, comuniquen más, y se reconozcan como padres o madres responsables y sexualmente activxs. Incluso estos encuentros pueden reducir los niveles de estrés en la pareja. Si necesitan apoyo profesional, ya sea de sexólogos, psicólogos, ginecólogos,… no duden en acceder a ella.

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¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

Comprenderse entre sí no solo es bueno para ustedes, sino para la armonía del hogar, y por consiguiente para el bienestar del o la bebé. Crecer entre una familia armónica, responsable y enamorada, es garantía para una educación y crecimiento plenos.

Luego, vendría hablarle a los hijxs sobre la sexualidad, enseñarle las funciones, órganos humanos y genitales en particular; hablarles de sexualidad sin tabúes para que luego no se ruboricen ante la sexualidad plena de sus padres o madres.

Sí, alguna que otra vez hemos supuesto, al menos subjetivamente, que las madres no tienen una vida sexual activa, no admiran a los hombres o mujeres que les llaman la atención, no tienen un sex symbol, no pueden cambiar su orientación sexual, no fantasean, no se masturban; no, no, no…

Estas ideas se acompañan del contrapunteo entre ser madre y mujer en el que regularmente ponemos a las madres debido a una enseñanza social que recibimos desde pequeñxs, incluso de nuestra propia familia.

#NuestrasMadres son concebidas como súper heroínas a prueba de todo, sin lamentos, y en total disposición de sus hijxs, la familia y las personas cercanas en general. Por eso, su día se convierte en una de las fechas más celebradas.

Reunimos por meses para hacerle el regalo que tanto anhelaba, la abrazamos, le regalamos poemas, le compramos flores…, pero ¿Cuántas veces, en nombre de ese amor, le decimos: está bien ser más que la jefa?

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